
¿Por qué es importante la comunicación saludable?
- Sentirse cuidado y amado.
- Sentir que él (ella) es importante para usted.
- Sentirse seguro y no aislado en sus problemas.
- Aprender a decirle a usted lo que siente y necesita directamente en palabras.
- Aprender a manejar sus sentimientos con cuidado para no actuar sin meditar (o sobreactuar)
- Hablarle a usted abiertamente en el futuro.
La comunicación saludable también le ayuda a usted:
- Para sentirse cercano a su hijo.
- Conocer las necesidades de su hijo.
- Saber que usted tiene buenas herramientas para ayudar a su hijo a crecer.
- Manejar su propia frustración y estrés.
¿Cuáles son los 'materiales' que construyen una comunicación saludable?
1. Estar disponible. Los niños necesitan sentir que sus padres son asequibles para ellos. Esto significa estar dispuestos a tener tiempo para su hijo. Aunque sean 10 minutos diarios de comunicación con cada uno de sus hijos a solas fortalece el puente de la comunicación.
Estar disponible significa también 'sintonizar' rápida y tranquilamente para escuchar a su hijo o hablar sobre algo importante. Ser capaz de entender y hablar sobre sus propios sentimientos así como de los de su hijo, es otra parte importante de estar asequible.
2. Saber escuchar: Ayuda a su niño para sentirse amado aún cuando está enojado y usted no pueda hacer nada para arreglar el problema. Pregúntele al niño por sus ideas y sentimientos antes de comenzar a hablar de los propios. También trate de comprender exactamente lo que le está diciendo. Lo que trata de decirle es importante para él, aunque no lo sea para usted. No necesita estar de acuerdo con lo que le está diciendo pero saber escuchar le ayuda a calmarlo y así él podrá escucharlo a usted después.
3. Demostrarle empatía. Esto significa 'sintonizar' con el niño y hacerle saber que a usted le importan sus sentimientos. Puede demostrarle empatía aunque no esté de acuerdo con él. La empatía se relaciona con tomar en cuenta los sentimientos, no quien está en lo correcto o equivocado. Demostrar empatía significa averiguar si usted entiende lo que su niño siente.
4. Ser un buen 'mensajero'. Primero sea un buen 'escucha'. Si el niño ya se siente escuchado y atendido estará más dispuesto a escucharlo. Asegúrese de que lo que usted diga, su tono de voz y lo que haga envíen el mismo mensaje. Por ejemplo, si usted se ríe cuando dice iNO! confundirá a su hijo y no sabrá lo que usted realmente quiere.
6. Ser un buen modelo. Los niños pequeños aprenden mejor copiando lo que hacen sus padres que lo que se les dice. Los niños copiarán su forma de comunicación. Si UD. mismo usa muchas palabras de sentimientos, le ayudará a su niño a hacer lo mismo. Cuando los padres se expresan con sentimiento en vez de gritos, o lastimar, o poniéndole un nombre, los niños aprenden que las palabras son un mejor medio para tratar con sentimientos fuertes. Expresando los sentimientos en vez de actuar le ayuda a los niños a controlarse. Puede ayudarle a su niño a aprender qué palabras son adecuadas en el hogar y en el colegio.
La otra cara de la comunicación saludable: abuso verbal.
Generalmente los niños se reponen pronto cuando se lastiman. Por ejemplo, llorará cuando se cae y raspa la rodilla, pero después de 10 minutos se habrá olvidado y seguirá corriendo. Lo mismo puede suceder si alguien en el colegio le pone un nombre. Si esto sucede una sola vez, lo más probable es que lo olvide. Sin embargo, si su niño sufre el mismo tipo de agresión una y otra vez no se recuperará rápidamente. Los niños que sufren abuso verbal están profundamente heridos por lo que sus padres dicen y cómo lo dicen.
¿Qué es abuso verbal? Hay tres clases de abuso verbal:
2. Violar los límites del niño, gritarle y asustarlo con castigarlo o abandonarlo y mentir. A veces las emociones fuertes de sus padres son demasiado para que el niño las pueda manejar. Los niños construyen murallas entre ellos y sus padres cuando esto sucede. Niños que se arrancan, se esconden o tapan sus oídos con las manos a menudo están tratando de protegerse de tales emociones fuertes. Generalmente no están tratando de ser irrespetuosos.
Los niños no son adultos pequeños. No pueden cerrarse a los gritos y alaridos como lo hacen los adultos. El hablar fuerte o gritar delante de los niños los hace asustarse y sentirse muy inseguros. Hiere sus emociones tal como el abuso físico hiere sus cuerpos y emociones. Los gritos y hablar fuerte son aún más hirientes cuando el niño está cansado, enfermo, hambriento o asustado por algo. Mientras más pequeño peor.
Los niños creen en la amenazas de castigo o de abandono. Las amenazas asustan a los niños más de lo que usted se imagina y no ayudan al mejor comportamiento.
La mentira también viola los límites de su niño. Los niños creerán las mentiras porque no tienen la suficiente información para discernir entre las mentiras y lo verdadero.
3. Silencio. Los niños resienten los silencios prolongados (horas o días). No saben lo que estos silencios significan y 'leen' cosas horribles en los silencios de sus padres.
El silencio envía un poderoso mensaje de enojo o disgusto. Lo hace sentirse confuso y desvalido. Si usted está silencioso porque está deprimido es mejor decirle al niño que Ud. está triste o enfermo y que él no es el causante. Cuando Ud. está silencioso no es un buen mensajero.
El silencio de los padres puede ser por:
- No saben que decir o hacer.
- Tener tales sentimientos, enojos o tristeza que no pueden hablar.
- Estar enfermos.
- Sus propios padres usaron el silencio para controlarlos.
El abuso verbal de los padres se produce por:
- Nunca aprendieron una comunicación sana.
- No conocen otras formas de controlar el comportamiento de sus niños.
- No saben que hieren a los niños por abuso verbal y que esto empeora las cosas.
- No han aprendido a manejar sus propios sentimientos.
- Están bajo mucho estrés.
- Piensan que sus niños deben desarrollar 'cuero duro' para sobrevivir.
- Fueron tratados de la misma manera por sus padres, profesores y otros adultos.
Para prevenir el abuso verbal: saber manejar el estrés y el enojo
Ser padres es un trabajo difícil. Hay momentos en los que uno siente tanto estrés que pensará que no puede más. En esos momentos, el llanto de la guagua, la rabieta de] niño o el escolar que rechaza hacer sus tareas pueden empujarlo a uno al límite. Es importante encontrar medios que ayuden a su hijo a comportarse, que no hieran sus sentimientos. También es importante prevenir el estrés y saber calmarse cuando uno está estresado de manera de no hacer o decir algo dañino para el niño.
Estas son cosas que se pueden hacer para calmarse:
- Respire profundo varias veces.
- Espere 5 minutos antes de empezar a hablarle a su hijo.
- Trate de encontrar la palabra adecuada a su sentimiento. Dígasela a sí misma o escríbala.
- Comparta su sentimiento con su esposo (a) o con otro adulto. Llame a un amigo.
- Mantenga su atención en el presente. No agregue problemas anteriores.
Los padres que se encuentran bajo mucho estrés pueden tener dificultad para controlar sentimientos como rabia, temor, frustración, incapacidad. No se darán cuenta que su enojo es una reacción a estar preocupado, confuso, herido o sobrepasado por el estrés. Por ejemplo, se preocupará si su niño se perdió en el supermercado, si Ud. estaba apurada, puede enojarse cuando lo encuentre y gritarle en vez de decirle 'estaba preocupada por no poder encontrarte'
Algunas personas encuentran que el método de 'repensar' las ayuda a controlar su enojo antes de hacer o decir algo de lo que puedan arrepentirse. Repensar:
- Empatice con la otra persona.
- Piense la situación de otra manera. Use el humor.
- Escuche lo que la otra persona dice.
- Integre su amor a los pensamientos enojosos.
- Observe las reacciones de su cuerpo por los sentimientos de rabia y al calmarse.
- Mantenga su atención en el problema presente.
- Usando el 'repensar' puede ayudarlo a controlar su enojo antes de castigar a su niño.
Si éste u otros métodos para calmarse no resultan trate de hablar con su esposo (a), pediatra, consejero,pastor, pariente o amigo cercano. No hay nada de que avergonzarse al admitir que necesita ayuda para controlar su enojo. Todos los padres se sienten enojados y frustrados con sus niños. Pedir ayuda será siempre mejor que perder el control.



