martes, 15 de diciembre de 2009

SAGRADA FAMILIA DE JESUS DE NAZARETH

La Sagrada Familia es el término utilizado para designar a la familia de Jesús de Nazaret, compuesta según la Biblia por José de Nazaret, María y Jesús. Su festividad se celebra el Domingo que cae entre la Octava de Navidad (25 de diciembre al 01 de enero) ó el 30 de diciembre si no hay un domingo entre estos dos días.

Pasajes bíblicos

  • Anuncio del Ángel a José: "He aquí que el Ángel del Señor le apareció en sueños, diciendo: "José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer: porque lo que en ella ha nacido, de Espíritu Santo es". (Mateo 1:20)
  • Huida a Egipto: huida hacia Egipto, huyendo del rey Herodes, que quería matar a Jesús.
  • La pérdida y hallazgo de Jesús en el templo: "Sus padres iban cada año a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca. Y sucedió que al cabo de tres días, lo encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.» El les dijo: «Y, ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?» Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón. Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres." (Lucas 2:41-52)
  • Sus vecinos se escandalizan de El: "¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas ¿no están todas entre nosotros? Entonces, ¿de dónde le viene todo esto (Mateo 13:54) (la existencia de hermanos de Jesús es tema de debate en las diferentes doctrinas de la cristiandad).

jueves, 10 de diciembre de 2009

En Navidad: Recogimiento y oración en familia


Llega diciembre y es ahora cuando comienzan los afanes por terminar lo emprendido durante el año, la hazaña de cumplir con los compromisos, las fiestas de la novena, las ansias por decorar el hogar con motivos navideños, las carreras para comprar los regalos. ¿Pero se saca tiempo para lo verdaderamente importante que es prepararnos espiritualmente para esta gran celebración?

Este año queremos invitar a nuestros lectores a que vivan una Navidad distinta; más recogimiento y menos actividad social. Que sea ésta la ocasión para que la familia se reúna reviviendo con devoción el nacimiento de Dios en la tierra y llevando felicidad a los más desfavorecidos.

Ya que en la Navidad se contempla el nacimiento del Niño y la creación de la Sagrada Familia, aprovechemos esta ocasión para reflexionar sobre cómo es nuestra vida en familia y qué podemos hacer para imitar ese modelo de amor que nos muestran Jesús, María y José.

Especial atención al pesebre

Hay muchas formas de vivir la Navidad con un espíritu Cristiano y ante todo en familia. Para estimular el interés de los más chicos y para que éstos no crezcan pensando que la navidad es solo fiesta y diversión, nos podemos concentrar este año en el pesebre.

También conocido como natividad o “Belén’’, es la ilustración de cómo nuestro Señor Jesucristo nace pobre en un humilde pesebre acompañado de sus padres la Santísima Virgen y San José y junto a ellos, los pastores y animales que les brindaron compañía y calor.

Aprovechemos el pesebre para que desde el momento en que se arma, contemos a los niños lo que pasará en la Navidad. Ya que cada figura tiene un significado especial, podemos hablar de cada personaje al ocupar su puesto en el pesebre.

Una vez comience la novena el 16 de diciembre, lo ideal es reunir el grupo familiar y sus más allegados para rezarla. Con el fin de que los niños comprendan lo que se va a leer, conviene hacerles previamente un resumen contado con palabras e ideas simples sobre el tema de cada día. Al final de cada novena, se puede aprovechar la ocasión para cantar villancicos.

Tiempo de gracias y buenos propósitos

El adviento, o tiempo de preparación para la celebración de la navidad, es un buen momento para dar gracias a Dios por todo lo recibido durante el año y pensar en los buenos propósitos para el siguiente. Es también época para pedir perdón y acercarse a las personas de las que estuvimos alejados; y ante todo, es el momento de pensar en cómo llevar alegría a las personas más desfavorecidas.

Enseñemos a los niños a amar la Navidad como un momento de entrega y alabanza a Dios, no solo de diversión. Algunas ideas para contagiarles el espíritu navideño son:

  • Cada familia puede preparar con ingenio y creatividad los símbolos que representan la navidad. El pesebre, la corona de adviento, el árbol, la imagen de la Virgen, los villancicos, las tarjetas con motivos cristianos, los regalos, la estrella, la novena del Niño, etc. Todo esto nos ayuda a que la familia se una en torno a esta época tan especial.
  • En familia piensen qué persona pobre o necesitada requiere un detalle de cariño y visítenla en esta época.
  • Incluya en su lista de regalos a las personas que le han servido durante el año como una expresión de agradecimiento: el portero, la empleada doméstica, el conductor, etc.
  • Invite a cada miembro de la familia a que reflexione si hay en sus corazones alguna espina contra alguien que los hirió o ignoró. Es la ocasión para recomenzar y para hablarle a los hijos pequeños de lo que es el perdón.
  • Invite a los amigos solos y sin familia a que se unan a su familia para celebrar la Navidad.
  • Hornee galletas de navidad para los vecinos, llévelas junto a sus hijos.
  • Procure en estos días enfocar más su atención al regalo de la paz que a los regalos materiales.
  • Tómese un tiempo para apreciar más a su familia y evoquen momentos felices.
  • Lea a los niños historias navideñas. Recuerde el pasaje del nacimiento de Jesús que aparece en el Evangelio de San Lucas.
  • Si alguien de su familia no vive su fe como debiera, no lo obligue ni se enoje. La mejor forma de hacer apostolado es con su comportamiento y ejemplo.

jueves, 3 de diciembre de 2009

CUIDADO AL HACER QUE NUESTROS HIJOS NOS VEAN COMO REYES MAGOS


Estamos en el mes de diciembre, a puertas de encontrarnos con la Noche Buena, nacimiento de Cristo y la navidad de regalos. Nuestros hijos ya están haciendo planes, están esperando sus regalos, qué regalos habrán para esta navidad.

A veces nosotros papás nos comportamos con reyes magos entregando sólo regalos sin explicar el significado esencial de el por qué este compartir regalos. Próximamente en este mes hablaremos el tema VIVIR VERDADERAMENTE LA NAVIDAD EN FAMILIA.


martes, 1 de diciembre de 2009

CUARTO CAPITULO: EDUCAR PARA TODA LA VIDA


EDUCAR PARA TODA LA VIDA

Todas estas cosas son a veces más duras que los insultos o las bofetadas. Pero son más racionales y tiene sentido positivo, pues enseñan al niño a cargar con las consecuencias de sus actos. Es educar para la vida. Sin embargo, nosotros por una parte mimamos y estamos haciéndoles el juego de estar preocupados por ellos, al ritmo de sus caprichos e irresponsabilidades, y por otra parte pegamos y castigamos irracionalmente con esas cosas desproporcionadas fruto de nuestro mal humor. Pero nunca nos decidimos a educar seriamente.

A otros padres y educadores les parecerá que este método es demasiado blando, sobre todo en caso más graves como el robo. "has cogido a tu madre 300 pesetas, ahora, durante varias semanas le entregarás personalmente la tercera parte de o que te damos los domingos hasta restituirlo todo (nunca se le deja sin dinero totalmente) ¿eso es todo, para una cosa tan grave?. Como sanción puede ser suficiente. Podría usted además darle una paliza y retirarle la confianza, pero ganará más si le habla al corazón, a solas, con calma, y le razonamos las cosas, y le preguntamos qué le pasa, porque lo hizo, etc. Diálogo, tratar de ver las cosas como las ve él, cariño profundo, enseñarle el valor de la virtud y el peligro del vicio, y alguna sanción reparadora. Eso es educar.

En lo posible sería interesante no improvisar, "ya te lo diré después", pero sin tenerles el alma en un hilo. Nunca condenemos el futuro del chico a largo plazo "cuatro semanas sin paga" "veinte días sin salir", les amargamos el horizonte de la vida, y tiene derecho a vivir de pequeñas ilusiones. No siempre se acertará del todo, en circunstancias a veces complicadas, pero siempre habrá que intentar cumplir las condiciones antes dichas de proporción, explicación y afecto. Por lo demás para el sentido común no hay reglas, sólo indicaciones.

lunes, 30 de noviembre de 2009

TERCER CAPITULO: EL RESPETO Y LAS CONSECUENCIAS LÓGICAS


EL RESPETO:

El verdadero profesor y padre de familia sabe acrecentar las relaciones después de una sanción con unas palabras de aliento (hay que hacerse el encontradizo), una palmada en el hombro, un reconocimiento de algo positivo "hoy te has portado muy bien, estoy contento de ti" Algo que transmita que le seguimos queriendo y tenemos ilusión por él.

Nada de insultos, ironías, degradaciones ante los hermanos o compañeros, etiquetas odiosas "eres un vago" "mira lo bien que se porta tu hermano, no como tú..." ¿porque el castigo ha de ir contaminado de insulto? Las ovejas negras las creamos los mayores, no las acciones inmaduras de los niños.

Tampoco hemos de ser tan deportivos y superficiales que demos la impresión de "aquí no ha pasado nada". Las decepciones y disgustos son reales, y viene el eclipse parcial y momentáneo de las relaciones afectivas. Pero tras las sombras fugaces tiene que brillar la luz de nuevo. Por encima de la reparación debe quedar intacto el afecto y el respeto a la persona del niño.

LAS CONSECUENCIAS LÓGICAS.

Llega la hora de aplicar la sanción correcta y nos quedamos perplejos "no se que castigo ponerle, que resulte eficaz". La persona que dice esto no ha entendido nada de lo que hemos dicho. No existe ningún castigo eficaz, no se debe poner el punto de apoyo de la recuperación del niño solamente en la sanción. las sanciones sólo ayudan dentro de un proceso más complejo de establecer normas, enseñar a cumplirlas, mantener diálogos y relaciones de amistad, etc., una ayuda, no un remedio eficaz. Por eso deben ser proporcionadas a sus fuerzas, no a la realidad de la falta cometida; que tiene que haber "explicación" y "respeto-afecto" después de la sanción. algunas sanciones complementarias de ese sistema son muy convenientes. Peor nada de "escarmientos eficaces" Por ese camino se llega a la lucha armada de poder a poder entre padres e hijos. Y hay chicos tan inmaduros que se dejan matar antes que ceder, que permiten ser expulsados de la escuela y ponerse a trabajar para vencer a sus padres. Y si usted consigue amenazarle mucho y hacerle estudiar, escogerá otra manera de frustrarle: fumar, llegar tarde a casa... Usted no puede ganar a base de escalada de castigos: ellos son tan inmaduros que hacen del ganar una cuestión de honor hasta el punto de arruinar su vida.

Otros chicos y chicas lo que quieren con su mal comportamiento es llamar la atención una y otra vez, y si usted se encoleriza, hace escenas o desbarra amenazando con castigos que no puede cumplir, ellos habrán conseguido lo que se proponen: sacarle a usted de quicio y centrar la atención sobre su importante persona.

Teniendo en cuanta que la sanción es solamente una parte del proceso educativo cuyo objetivo es crear disciplina desde dentro del niño, el mejor método de sancionar es el llamado de las "CONSECUENCIAS LÓGICAS", es decir, un castigo con matiz de reparación, que sea una consecuencia lógica de su mal comportamiento "has pegado a un niño en el parque, luego no podremos ir al parque en unos días porque ese niño estará muy asustado con lo que le hiciste".

lunes, 23 de noviembre de 2009

SEGUNDO CAPITULO: CLARAS CONSECUENCIAS -> LA PROPORCIÓN Y LA EXPLICACIÓN


LA PROPORCIÓN

Los castigos tienen que ser proporcionados a las fuerzas de los niños que son, la sensibilidad, voluntad e inteligencia. Si un castigo moderado lo consigue no apliquemos dosis irritantes. La gran paliza, el escarmiento atroz, sin desde luego, atroces, porque quieren lograrlo todo de una vez para siempre. Los castigos corporales espectaculares son peligrosos: producen odio y resentimiento internos, humillación y desprecio de sí mismos o mayor agresividad, según los temperamentos. todo castigo desproporcionado paraliza la inteligencia del buen obrar, la comprensión de la norma. La mayor parte de los castigos corporales son castigos sin proporción.

Ahora bien, ¿cómo se halla la proporción?, la medida de un castigo no depende sólo de la gravedad objetiva de la acción cometida, sino de la mentalidad infantil o juvenil con que ésta se ha realizado. Para ellos no es tan grave lo que han hecho, y hay algo de verdad. si los castigamos como haría la ley, no lo comprenderían. En todo niño o adolescente existe el atenuante de la inmadurez, y los niños "difíciles" son enfermos de madurez. El castigo tiene que estar también proporcionado a esa inmadurez.

LA EXPLICACION

Los niños indisciplinados suelen ser impulsivos e irreflexivos. No ven la trascendencia de sus acciones, "total, por perder sin darme cuenta el cuaderno de matemáticas en el parque..." (casi siempre se pierden las asignaturas difíciles) "tanto jaleo por volver tarde a casa..." O bien son reflexivos pero no aceptan la norma, aunque pactaron su cumplimiento. en general, tienen un modo muy peculiar de percibir su actuación:

A) Reducen la acción a sus términos materiales, sin querer ver su fondo y trascendencia. Media hora más tarde son treinta minutos de retraso ocasional, no es para ellos riesgo de una desobediencia progresiva, o el comienzo de una libertad peligrosa (hay padres que tampoco lo ven). con ocasión del castigo alguien tiene que enseñarles lo que significa realmente la mentira, el desorden, la falta de cumplimiento de la palabra dada, el abuso de los pequeños, el espectáculo peligroso.

B) Quieren hacernos ver que sus actos surgen espontáneamente de la nada "sin querer", "por casualidad" "no me acordé". Alguien debe decirles que quien pone la causa, quién el efecto "Tu no querías hacer daño a tu hermano, pero le has dejado solo ahí subido y se ha caído".Se arriesgan demasiado, imprudencia culpable, porque no quieren dominar los impulsos de ir a lo suyo, pase lo que pase.

C) Presentan su comportamiento como aislado del mundo que les rodea, ignorando, como dice el filósofo, que nos e puede hacer aquello que si todos lo hicieran sería una ruina la comunidad. ¿Qué mal hay en que yo, de una biblioteca tan grande, haya cogido un libro pequeño?" Pero si muchos lo hicieran... No les gusta entender el sentido comunitario de la vida, lo que significa "aprovecharse de que los demás obren bien".

Por lo tanto no podemos dejar a un niño a merced de la confusión mental que pueda surgir después de un castigo. Para que la amargura no le invada, hay que explicarle de alguna manera en que consiste su culpabilidad, y por qué tiene que actuar así la persona responsable de una autoridad. Se trata de ayudarles a ver la pena como una reparación justa, y al educador o padre como responsable de unas normas y cumplidor de su deber. Quien castiga a un niño o adolescente tiene el deber de ir más allá del castigo, condescendiendo a dar alguna explicación razonable y superando la lógica indignación que tantas veces nos quita las ganas de hablar.

domingo, 22 de noviembre de 2009

CUATRO CAPITULOS: CÓMO EDUCAR CON DISCIPLINA Y CARIÑO


CAPITULO I: EL CASTIGO ¿UNA ALTERNATIVA?

Hay personas que consiguen educar sin castigos. dotados de humor y cariño, con tiempo y pocos niños que educar, con medios para proporcionarle un ambiente alegre y libre de tensiones fuertes, cuando los chicos tienen una dosis normal de satisfacción afectiva, entonces lo pueden hacer.

Todos hemos conocido padres ideales, profesores ingeniosos y amables. También nosotros podríamos conseguir mucho más de lo imaginable si pusiéramos inteligencia, humor y afecto en la tarea. Y esto sería el camino normal de la educación.

Sin embargo, la realidad es mucho más limitada en la mayor parte de los casos. Padres y maestros estamos enrolados en un sistema mal planteado por la sociedad y nosotros mismos. Las prisas y la masificación de todas las instituciones obstaculizan el ejercicio del humor y del amor. Los niños, sometidos a demasiados estímulos y desequilibrios internos tampoco están dispuestos a una fácil disciplina y aceptación, interpretando la paciencia como blandura y el respeto a la autoridad como un juego. Y como necesitan normas, autoridad y respeto, llega un momento en que debe saber que "la cosa va en serio", porque hay unos límites que no se pueden traspasar. Aparece la sanción en escena ¿cuál sería su naturaleza?.

El castigo sería un instrumento, por sí solo ineficaz, que vendría en ayuda de aquel "camino normal" de la enseñanza de las normas morales y de la amistosa persuasión. Como esas medicinas que ayudan algo, pero que no son nada útiles si el enfermo no coopera, no tiene deseo de vivir, ni se le cuida o alimenta debidamente.

El castigo sería un frenazo momentáneo a un comportamiento irresponsable o peligroso, para sí o los demás, un stop que no debería dejar al niño angustiado y mudo, sino receptivo y capacitado para cambiar.

Cuando un muchacho se porta mal habitualmente es que algo muy profundo falla en su afectividad o en su madurez intelectual. Hay que intentar entonces la tarea de arreglarle desde dentro pero la peligrosidad de su conducta exigirá también una CURA DE URGENCIA, no para remediar nada definitivo, sino para detener la hemorragia. Eso sería el castigo admisible en educación. Castigar sabiendo que lo que cura es la reflexión y buena voluntad del niño posterior al castigo. Y que impedimos esa voluntad si castigamos mal, demasiado, improvisando, dejando al niño solo, a merced del castigo, sin iluminarle alguna alternativa o caminos posibles a recorrer.